martes, agosto 11, 2009




Me voy partiendo desde adentro, pensamiento huérfano me persigue agazapado, se columpia en mis pestañas, se resbala en mi escote, retoza panza abajo por mi nuca y baja rodando por mi espalda hasta hacerme estremecer...
Sigo saltando entre las prisas que me invento y la quietud que se ha instalado en el borde de mi ombligo, experimentando un eclipse en mi alma que me divide el sentir de norte a sur.
Voy esquivando los sies y los noes que se han aliado a pensamiento huérfano y me salpican con sus cuchicheos.
Voy mojando mis ansias en un silencio transparente de sinrazones, tejiendo un paño de palabritas para casos de emergencia.
Y mientras un te quiero amanece en la mitad de mi alma, iluminándome,
pensamiento huérfano y sus cómplices oscurecen mi otra mitad, apagándola,
en el medio, florece una esperanza.

14 comentarios:

esteban lob dijo...

Mientras florezca esa esperanza, todo irá bien.

Cariños.

Amorphis dijo...

Hay que aferrarse a esas esperanzas, el fin merece el riesgo...

Saludos!

Mayte dijo...

La esperanza nunca muere dicen...aunque yo prefiero que florezcan sueños nuevos...como tus palabras niña.

Bikos muchos y bonito fin de semana!

Pepa dijo...

Haissssss la esperanza, esa nunca debe de faltar!!

Dijo Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés:

Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.

Saludos desde el Mediterraneo español, por cierto, las fotos del jardín son de tu casa?? es bonito!!

☼El Rincón del Relax☼ *Beatriz* dijo...

Querido amiga, ante todo pedirte disculpas por mi demora en visitarte y no poderlo hacer con la asiduidad que me gustaría, pero por motivos personales, necesito evadirme y desconectar. (Se que me comprendes)

Sino tenemos esperanza, que nos queda?? con ella nos forjamos la "esperanza" de un nuevo amanecer.

Recibe un generos y cálido abrazo

Beatriz

Nelson Diaz dijo...

Mi estimada amiga, como siempre un placer inmenso disfrutar de tus escritos, tus versos llenos de sensibilidad, carisma y simpatía. Te felicito de corazón, y te hago llegar mis mejores deseos y muchas bendiciones.

Un abrazo.

Silvia Güidone dijo...

¡Hola Cris!
Ese pensamiento huérfano que te persigue,me ha hecho imaginarlo en tan arduo y peligroso recorrido.
¡Y también me he estremecido!.
Me pregunto-¿quien ha ganado en ese cuchicheo de los aliados a tu pensamiento?¿los sies o los noes?
Quizás gana iluminando tu alma de un azul profundo la esperanza.
Conmovedor.
Me gustaría sentarme en la parte luminosa de ese jardín.Da sosiego verlo.
¡Feliz fin de semana!
Cariños,beso y una sonrisa grande.

Rodolfo N dijo...

El pensamiento huérfano, la esperanza y esas ganar de amar, tan vinculado a ese espíritu criterioso y bello que tenés , provoca estos escritos tan tiernos...
Besos mi querida amiga

Verbo... dijo...

Has dejado salir cuanta sensación, sentires, palabras y hasta cuchicheos para lograr eso que esperas escuchar, ese Te Quiero.

me late que lo tienes, que está disponible, y que te llega, que pronuncia tu nombre y te piensa, aunque no lo sepas.

Un beso.

José Antonio dijo...

Siempre es un placer leerte. Besos.

Zeze dijo...

Hola Cielo

Hay siempre un florescer de una esperanza...

Besos

-Pato- dijo...

(no se me acutalizó tu post :(

te leí en lo de Lau y me dije vamos a ver cómo anda Cielito y...

"anda con ese pensamiento huérfano todavía..."

Un día los pensamientos te adoptan, eso es lo que pasa. Ponele nombre y apellido, miralo a los ojos, hablale, reconocelo, hacelo mas tuyo que a nadie y si resulta bueno dale de comer, mimalo con un poema y si no, pues cortale las alas, un pensamiento malo no merece volar demasiado!

Ya le has tejido un paño con palabritas de emergencia y ha brotado una esperanza, verás qué bonito de va a poner cuando le pongas un nombre :)

Besos Cielito.

yole dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
yole dijo...

La esperanza no falta en cada sueño que se sueña despierto...
Besos esperanzados aquí y donde no se precisan sellos.